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No. 13
Octubre de 2007
El amor conyugal se prolonga y manifiesta en los hijos, especialmente con su educación. Los padres son los primeros y principales educadores. Su tarea una auténtica misión, no es ciertamente fácil. Está llena de contrastes en apariencia irreconciliables: hay que saber comprender, pero también exigir; respetar la libertad de los muchachos, pero a la vez guiarles y corregirles; ayudarles en sus tareas, pero sin sustituirlos, ni evitarles el esfuerzo formativo que las acompaña…A través de angustias, sacrificios y algunas desilusiones con que se enfrentan los padres desde el nacimiento del primer hijo, hace que el amor de los padres se vea sometido a continua verificación.
Sobre la educación de los hijos se han escrito miles de libros. Ha surgido una auténtica y propia “ciencia de la educación”, por desgracia, tal cúmulo de consideraciones, hermosas y profundas muchas veces, tienden a permanecer ocultas en las aulas universitarias o en las bibliotecas. Y necesitamos aplicarlas en medio de la agitación sin descanso de una familia que vive.
De ahí que los padres tengan que aprender por si mismos a serlo… y desde muy pronto. En ningún oficio la capacitación profesional comienza cuando el aspirante alcanza puestos de relieve y tiene entre sus manos encargos de alta responsabilidad. ¿Por qué en el “oficio de padres” debería ser de otra forma? ¿Acaso porque se trata más de un arte que de una ciencia? De acuerdo; pero en ningún arte basta la inspiración y la intuición; es necesaria también la formación.
En cualquier caso, aprender este oficio, no consiste en proveerse de un conjunto de recetas ya dadas, e inmediatamente aplicables a los problemas que van surgiendo. Tales recetas no existen, por el contrario, hay principios o fundamentos de la educación que los padres deben conocerlos muy a fondo, para con ellos iluminar la práctica diaria.
Teniendo esto claro, y sin demasiadas pretensiones, La Universidad de La Sabana a través de su Instituto de La Familia, ofrece la oportunidad a los padres de familia y a aquellos que se lo estén planteando, de tomar un Diplomado, que de manera accesible y concreta, transmite los principales criterios y sugerencias sobre “el arte de las artes”, como ha sido llamada la educación. La Educación requiere, además de un poco de ciencia y de experiencia, mucho sentido común, y, sobre todo, mucho amor a los hijos.
Este Diplomado, transmite a los padres y educadores la conciencia de que cada niño es un caso único, absolutamente irrepetible, por ello se abordan las diferentes edades y etapas del desarrollo de la persona, para aprender a modular los principios a tenor del temperamento, la edad y las circunstancias en que se encuentran los hijos, para actuar en consecuencia.
El programa está organizado en 4 módulos:
Las inscripciones para el Diplomado en Familia que inicia en marzo del 2008 en la Universidad de la Sabana ya están abiertas. Para los que diligencien su matrícula en este año, tendrán un 5% de descuento sobre el costo total de la inversión.
Esta es una oportunidad para invitar a padres de familia y educadores, a explorar la riqueza de la vida familiar a través del estudio de las relaciones en todas sus etapas: infancia, escolaridad, pubertad, adolescencia, juventud, con todas su luces y sombras; para poder orientar de la mejor manera y conducir hacia la madurez a los hombres y mujeres que necesitamos.
¡Padres de familia y educadores los invitamos a profesionalizar su misión!
Marcela Ariza de Serrano
Directora Instituto de la Familia
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